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jueves, 17 de enero de 2008 |
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Las`low cost ` nos han abierto un abanico de destinos secundarios, donde con una combinación de bus o tren te puedes plantar en escuelas europeas a un precio más que interesante.
Volar vuelas, barato también, siempre y cuando se esté atento a las opciones de sus web: peso de facturación, número de bultos, seguros, check in, etc. Pero como no estamos en el mundo de Juppy surgen imprevistos, como nos pasó volviendo de Eslovenia vía Venecia-Treviso, la nieva en un aeropuerto secundario hace estragos, y la cancelación del vuelo ya se notaba en la facturación, no pesaban el equipaje e iban a toda leche... Vamos, que después esperar la cola de facturación nos tocó la cola de reclamación. En ventanilla opciones pocas, cambio de vuelo para el día siguiente y ya. Pedimos la hoja de reclamación, que gentilmente nos ofrecieron y nos informaron amablemente de que Ryanair nunca ha pagado los gastos de transporte, ni de comida ni el hotel que te genera una cancelación, aun así lo intentaremos. Aun con lo que os cuento apuesto por las low cost. Hace un par de años estuvimos en el Peak District vía Liverpool y todo perfecto... Varios amigos se han estado bajando a Tahia con low-cost y sin problemas. |